¿Por qué está sucediendo este embargo masivo?
Los embargos masivos se deben a que la Nueva EPS acumula deudas millonarias con hospitales y clínicas desde hace años.
Aunque la entidad está bajo intervención del Gobierno Petro, estas deudas han continuado creciendo, y los prestadores de salud han solicitado judicialmente el pago, lo que ha generado bloqueos en sus cuentas.
Embargos judiciales y deudas acumuladas
Cuatro juzgados del país han ordenado embargos judiciales masivos para garantizar el pago a las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS). En noviembre de 2025, los embargos sumaban $887.000 millones, y para enero de 2026, la cifra se duplicó a $2,12 billones de pesos.
El 80 % de estos embargos proviene de las principales clínicas privadas del país. Los jueces buscan proteger los recursos de los hospitales; sin embargo, al bloquear las cuentas de la EPS, la entidad queda sin margen de maniobra para su operación diaria.
¿Se pueden embargar estos recursos?
No, en principio los recursos de la salud no se pueden embargar. Según el artículo 48 de la Constitución y varias leyes, la Unidad de Pago por Capitación (UPC) es inembargable. Estos fondos son parafiscales y solo deben usarse para prestar servicios de salud.
En Florencia, Puerto Rico (Caquetá) y Bogotá, varios juzgados decidieron retener el dinero para pagar deudas atrasadas.
La Nueva EPS pidió ayuda urgente a la Superintendencia de Salud y al Ministerio de Salud, advirtiendo que, si no se liberan las cuentas, la operación administrativa será imposible.
Impacto del embargo de la Nueva EPS en los colombianos
La crisis ya se siente en calles y salas de espera. El impacto para los usuarios es directo y doloroso.
Con las cuentas bloqueadas, la Nueva EPS no puede pagar a sus proveedores actuales, lo que genera un efecto dominó:
Falta de medicamentos
grandes gestores como Colsubsidio y Disfarma han dejado de entregar medicinas, a millones de usuarios, por falta de pago.
Cierre de servicios
hospitales como el San Rafael de Tunja y el Regional de Sogamoso suspendieron la atención a afiliados desde el 1 de enero.
Cancelación de citas
clínicas de prestigio en Bogotá y otras regiones han limitado sus servicios, afectando cirugías y exámenes diagnósticos.
Para un paciente crónico, no recibir sus pastillas a tiempo o ver cancelada una cirugía es una situación de riesgo real. La alerta para millones de afiliados es clara: el carné de la EPS ya no garantiza atención en muchos centros médicos.
La polémica reacción del Ministro de Salud
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, generó fuerte controversia en medio de la crisis.
Ante las quejas por la falta de recursos y las deudas con hospitales públicos, lanzó una frase que indignó a muchos: “Los ricos también lloran”.
Jaramillo afirma que el Gobierno sí ha girado los recursos.
Según él, el problema se debe a la mala administración y la politiquería dentro de los hospitales. Culpa a los gerentes de las IPS y a los interventores por no manejar correctamente los recursos.
Esta postura chocó de frente con la realidad de los trabajadores. Por ejemplo, el gerente del Hospital San Rafael de Itagüí respondió con dolor. Explicó que no llora por él, sino por 400 empleados que llevan meses sin sueldo.
Solo a ese hospital, la Nueva EPS le debe más de $8.800 millones de pesos. Mientras el Gobierno y los gerentes discuten, los médicos y enfermeras trabajan sin paga.
Las consecuencias del embargo masivo
Si los embargos a la Nueva EPS se mantienen, las consecuencias para Colombia podrían ser graves.
Expertos advierten que el sistema de salud enfrenta tres escenarios posibles, todos con alto impacto para pacientes y hospitales. Estos serían los tres escenarios de riesgo principales para el sistema de salud:
Parálisis administrativa
La EPS podría dejar de funcionar legalmente al no tener cómo pagar su nómina ni sus procesos internos.
Quiebra de hospitales
Cerca de 5.000 prestadores dependen del dinero de la Nueva EPS. Si el flujo de caja se detiene, muchos hospitales pequeños y medianos cerrarán sus puertas definitivamente.
Emergencia sanitaria
Con 11 millones de afiliados sin un lugar claro donde atenderse, el sistema público de salud estaría en riesgo de colapsar.
La Nueva EPS la aseguradora más grande del país y, en gran parte, es propiedad del Estado. Que el propio Gobierno no logre estabilizar esta pieza clave del sistema público genera una profunda incertidumbre institucional.
Un escenario crítico para la salud en Colombia
El sistema de salud en Colombia está en cuidados intensivos. Los embargos judiciales son el síntoma de una enfermedad profunda: la falta de liquidez y la desconfianza entre los actores.
El Gobierno Petro enfrenta el reto de salvar a la Nueva EPS antes de que los bloqueos financieros terminen por destruir la atención básica de millones de ciudadanos.
Preguntas frecuentes sobre la Crisis de la Nueva EPS
¿Qué debe hacer un afiliado de la Nueva EPS si no recibe atención médica?
Debe acudir primero a los canales oficiales de la Nueva EPS y dejar constancia del caso. Si no hay respuesta, puede presentar una queja ante la Superintendencia de Salud o acudir a una acción de tutela para proteger su derecho a la salud.
¿Quién debe responder si un hospital suspende servicios por falta de pago?
La responsabilidad principal recae en la EPS, que debe garantizar la atención a sus afiliados. Sin embargo, las autoridades de salud y los entes de control deben intervenir cuando la suspensión pone en riesgo a los pacientes.
¿Qué entidades del Estado pueden intervenir ante la crisis de la Nueva EPS?
Pueden intervenir la Superintendencia Nacional de Salud, el Ministerio de Salud y, en casos específicos, los jueces de la República. Estas entidades tienen facultades para ordenar medidas que protejan la atención médica de los afiliados.




