Actualizaciones

Reclutamiento infantil

Reclutamiento infantil en Colombia, la nueva captación digital de menores

Compartir

temas

Tiempo de lectura: 4 minutos

En las regiones rurales y periferias urbanas de Colombia se libra una batalla silenciosa por el control de los jóvenes. Los grupos armados han llevado el reclutamiento infantil a niveles críticos tras el Acuerdo de Paz de 2016. Ahora usan métodos digitales y presión psicológica para captar menores.

¿Cómo están reclutando niños en Colombia?

El reclutamiento infantil en Colombia ya no ocurre solo con secuestros a plena luz del día. Ahora combina presión territorial y manipulación emocional.

Los grupos armados han dejado de usar la violencia directa. Entran en la vida cotidiana de las comunidades e incluso convierten las escuelas en espacios de influencia y control.

Se trata de un crimen de guerra y una violación a los Derechos Humanos.

Los nuevos métodos de captación

  • Ciber-reclutamiento: usan WhatsApp, Facebook y TikTok para proyectar una vida de lujos, armas y estatus. A las niñas les prometen amor o cirugías estéticas. A los niños, motos y dinero rápido.

  • Kits escolares: ante la ausencia del Estado, grupos como el Frente 33 entregan útiles escolares, posicionándose como “superhéroes” ante familias en extrema pobreza.

  • Campamentos de “resocialización”: Llevan a jóvenes con problemas de adicción con la promesa de ayudarlos. Luego los convierten en colaboradores o combatientes.

“A los 14 años, los niños no conocen un centro comercial, pero ven a hombres con las mejores camionetas y las mujeres más bonitas. El contraste es su mayor trampa”.

— Testimonio de madre en el Catatumbo.

¿Por qué aumenta el reclutamiento infantil en Colombia ante el vacío del Estado?

El reclutamiento infantil en Colombia no es un hecho aislado. Es una consecuencia de fallas estructurales.

Según el Centro Nacional de Memoria Histórica, los grupos armados han usado históricamente a los niños para debilitar la resistencia comunitaria. Es una estrategia de control territorial.

Este fenómeno crece cuando el Estado pierde presencia. En ese vacío, los grupos armados ofrecen lo que muchas familias no tienen.

  • Pobreza extrema: la falta de oportunidades laborales convierte las ofertas económicas de los grupos en la única vía de “escape” percibida.

  • Cierre de escuelas: el impacto de la pandemia dejó a miles de niños sin el entorno seguro de las aulas, tiempo que los grupos aprovecharon para acercarse.

  • Migración: los niños migrantes venezolanos son hoy los más vulnerables, siendo reclutados con falsas promesas de sustento para sus familias.
El reclutamiento infantil pone en riesgo a menores en aproximadamente 785 municipios de los 1.102 del país. Ilustración Petroleaks.

Roles de los menores en la guerra

El reclutamiento infantil en el país no termina con la captación. Luego viene la asignación de funciones. Los menores son usados según las necesidades del grupo armado:

  • Combatientes: los menores son utilizados como “carne de cañón” en la primera línea por ser prescindibles.

  • Vigías (“Campaneros”): son aquellos que informan sobre movimientos del Ejército o la Policía.

  • Explotación sexual: afecta desproporcionadamente a las niñas bajo la fachada de “parejas” de comandantes.

  • Apoyo logístico: actúan como cocineros, mensajeros o transportadores de explosivos.

Las cifras del reclutamiento infantil en Colombia que encienden la alerta

El fenómeno del reclutamiento ha experimentado un repunte drástico. Según datos del Ministerio de Defensa y organismos internacionales, las filas de los grupos ilegales aumentaron, en aproximadamente 3.300 personas, entre diciembre de 2024 y julio de 2025.

Se estima que más de la mitad de estos nuevos integrantes son menores de edad.

¿Cómo nos afecta el reclutamiento infantil del país?

Podría parecer un problema rural, pero se expande a toda la sociedad colombiana:

  • Ciclos de violencia: un niño reclutado hoy es el victimario de mañana. Esto perpetúa la guerra y bloquea el desarrollo económico del país.

  • Fracturación social: el reclutamiento fractura a la familia colombiana cuando esta deja de denunciar y termina colaborando con los grupos para que no maten a sus hijos.

  • Crisis migratoria e inseguridad: el uso de menores en grupos criminales aumenta la criminalidad en ciudades como Medellín o Bogotá.

¿Por qué debería importarnos esta situación?

El bienestar de los niños es el termómetro de una democracia. Cuando ellos están en riesgo, el país también lo está.

UNICEF ha advertido que Colombia está fallando en la prevención del reclutamiento. La desprotección no se explica solo por falta de fuerza pública.

También influye la burocracia en los programas del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. A esto se suma la baja inversión en escuelas ubicadas en zonas de conflicto.

Cuando el Estado no llega con libros y comida, el grupo armado llega con un fusil y un celular.

Más allá del discurso, el desafío pendiente del país

La recuperación de un menor no termina con el rescate. Ese es apenas el primer paso.

El impacto psicológico persiste. El trastorno de estrés postraumático y la estigmatización exigen un acompañamiento constante. En este momento ese apoyo es insuficiente.

El Gobierno Petro debe ir más allá de la retórica del “Pacto Histórico”. Se requiere acción judicial efectiva. Perseguir a los reclutadores es clave. También lo es blindar las escuelas en las zonas más vulnerables.

Si el Estado no actúa de forma sostenida, la niñez seguirá expuesta al control de los grupos armados.

Preguntas frecuentes sobre reclutamiento infantil

¿Qué hacer si se sospecha de un caso de reclutamiento infantil en Colombia?

Se debe denunciar de inmediato ante la Defensoría del Pueblo, el ICBF o la Fiscalía. También es posible acudir a la Policía de Infancia y Adolescencia. La denuncia puede ser confidencial. Actuar rápido puede evitar que el menor sea trasladado o intimidado.

¿Cuáles son las señales de alerta del reclutamiento infantil?

Cambios bruscos de comportamiento, abandono escolar, nuevos objetos de alto valor sin explicación y contacto frecuente con adultos armados o desconocidos pueden ser señales de riesgo. El aislamiento repentino también es una alerta importante.

¿Qué dice la ley colombiana sobre el reclutamiento de menores?

El reclutamiento de menores es un delito grave en Colombia y está prohibido por la ley y por el Derecho Internacional Humanitario. Puede ser juzgado como crimen de guerra. Los responsables enfrentan penas de prisión y procesos judiciales nacionales e internacionales.